Y por fin, ser libre, hacer lo que me salga de las pelotas y correr a mil por hora por la Castellana con tu pecho en mi espalda. Hacer planes de futuro juntos y llamar a agencias de viajes para reservar los billetes de un avion que nos lleve de vacaciones a donde el surf sea el deporte local y no halla mucho mas que arena, sol y palmeras. Coger olas por la mañana, follar toda la tarde, sudar como cabrones y amanecer con mas grados de los necesarios.
Más tarde, volver a Madrid, y seguir flipando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario