Vale,es cierto, nos empeñamos en buscar la felicidad, aún sabiendo de que es ella la que nos tiene que encontrar a nosotros, y el estar expectante provoca que no disfrutemos de los pequeños placeres de la vida.
Siempre que me pongo mis cascos y ando por mi parque favorito de Madrid los celos me devoran, debería estar contento, pero me jode ver a tantas personas que se han encontrado a lo largo de sus caminos.
Que si, que vale, que la vida es corta, que pase lo que pase la luna va y viene, y se acorta el plazo.
Eso es lo que me da esperanzas; que por muchas veces que caiga, pues otras muchas que me quito el polvo y me levanto.
Por eso espero que pronto pueda decir que me encontró,dando tumbos por Madrid y, con mucha suerte,de tu mano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario